Cuando los discos duros fueron reemplazados por bacterias: futuras aplicaciones de la ingenierÃa genética
Bibliographic record
Abstract
La fotografía familiar tomada de tus últimas vacaciones en el pueblo de los abuelos, el correo spam de aquella página web a la que te subscribiste y ahora no recuerdas de qué era, o el trabajo de investigación que hiciste en la ESO sobre los Reyes Católicos son solo tres granos de arena que forman la gran duna del desierto de la generación de la información. Cada día se generan millones de datos que son procesados, analizados y almacenados, dispuestos al alcance de prácticamente cualquier persona, y todo esto, gracias a Internet, uno de los pilares más robustos sobre los que se ha generado la sociedad digitalizada en la que vivimos. En un estudio publicado en la revista Science (Hilbert, 2011) el año 2011, se cuantificó la cantidad de información generada y almacenada en el mundo hasta el año 2007 y el resultado fue bastante impactante: 290 exabytes, o lo que es lo mismo, 290 millones de terabytes. Difícil de visualizar, ¿verdad? Pero poniéndonos en situación, si cualquier disco duro de precio razonable que puedas adquirir en una tienda de electrónica tiene una capacidad de aproximadamente 1 terabyte, empezamos a percatarnos de la magnitud del asunto. Toda esta información necesita ser guardada en dispositivos o unidades de almacenamiento, aparatos que leen y escriben estos datos formando lo que conocemos como “memoria”, tanto de forma interna en un ordenador como de forma externa o flash. Ahora, todo el mundo utiliza los pendrives, pero no siempre ha sido así y, al igual que todo en esta vida, es el resultado de la evolución, hasta el momento, de los dispositivos de almacenamiento. Si la sociedad avanza, la tecnología tiene que avanzar, y viceversa. Ya hemos empezado a olvidar los CDs, DVDs e incluso las tarjetas SD, por no hablar de los VHS o de aquellos discos magnéticos o “disquetes” en los que solo cabían un par de documentos Word y no precisamente de gran tamaño. La tecnología se mueve a pasos agigantados y, como consecuencia, estos dispositivos quedan obsoletos con el paso de los años, por lo que es de esperar, que el futuro de estos aparatos tan corrientes como lo son a día de hoy un pendrive o una nanoSD, vayan a terminar de la misma forma, en el olvido del desuso.Para hacer frente a esta situación en la que nos encontramos, científicos de todo el mundo se encuentran trabajando juntos en soluciones que se alejan de todo concepto tecnológico que se conocía hasta ahora, inmersos en proyectos interdisciplinares que mezclan la biología (concretamente, el ADN) con la informática. La capacidad inventiva de estos investigadores cruza las fronteras de la imaginación: que una imagen o una película pueda estar guardada en una bacteria es una idea un tanto descabellada que cuesta de creer, casi sacada de un guion de ciencia ficción. Pero, aunque parezca difícil, está empezando a materializarse. Los grandes avances en el ámbito computacional y la ingeniería genética han permitido que, por ejemplo, los sonetos de Shakespeare hayan sido traducidos al código del ADN e introducidos en una bacteria, rompiendo todos los esquemas sobre el almacenamiento de datos, pero basándose en uno de los pilares de la biología: el material genético como mecanismo para guardar información de forma segura y durante un largo periodo de tiempo. El ADN es un concepto que todo el mundo sabe a qué hace referencia, pero no todos llegan a entender o saben exactamente qué es. Por lo tanto, para entender como estos científicos llegaron a desarrollar esta disruptiva idea, primero hablaremos sobre el ácido desoxirribonucleico o ADN.
Fetched live from OpenAlex and de-inverted. Abstracts are not stored in this database: the inverted indexes are 8.6 GB of the frame’s 9.3 GB of text, and the host has 13 GB free.
How this classification was reachedexpand
Full frame machine prediction
Teacher imitationNot calibrated prevalence, not ground truth. Human validation pending. The Gemma side is a direct model label for every work in the frame, read from the title-only record. The Codex side is a classifier learned from the 10,348 direct Codex labels and calibrated to design-weighted sample rates; fields without enough sample support carry no Codex call. Candidate is the union of the two sides; consensus is their intersection. These outputs are machine_predicted_unvalidated and are not human labels.
Distilled classifier scores by category (both heads)
| Category | Codex | Gemma |
|---|---|---|
| Metaresearch | 0.003 | 0.012 |
| Meta-epidemiology (narrow) | 0.001 | 0.001 |
| Meta-epidemiology (broad) | 0.001 | 0.001 |
| Bibliometrics | 0.002 | 0.002 |
| Science and technology studies | 0.002 | 0.002 |
| Scholarly communication | 0.011 | 0.009 |
| Open science | 0.002 | 0.003 |
| Research integrity | 0.003 | 0.002 |
| Insufficient payload (model declined to judge) | 0.019 | 0.009 |
Machine scores (provisional)
The two teacher heads of the student model, read on this work. A score orders the frame for review; it never asserts a category, and the validation status ships verbatim with every row.
Baseline scores from an immature model (maturity gate not passed, 7 training rounds). Scores rank; they never assert a category.
score_only:v0-immature-baseline · verbatim from the scoring run: score_only means the number may rank works, and no category label ships from itClassification
machine, unvalidatedMachine predicted; a candidate call from one source (direct Gemma or distilled Codex), not a consensus.
How this classification was reached, model by model and score by score, is at the end of the page under "How this classification was reached".